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viernes, abril 30, 2004

MAC-FERRÁN: IRONÍAS DESAPROVECHADAS

He estado comiendo hoy en el antro este que ha abierto el pesaó del adriá en madrid. Llevaba tiempo el tío dándose un bombo que no era normal, autoproclamándose "marca" y tal desde todos los frentes mediáticos a su alcance, estaba claro que algo tramaba. Y esto debe ser sólo el principio, me temo. Almodóvar, Adriá y Tusquets deben ser todos accionistas de EL PAÏS y otros tantos medios, eso ya parece comprobado. Me ha gustado y no me ha gustado el sitio. Creo que desaprovecha ciertos aspectos de la potencia de la idea, pero que con todo tiene su interés. Le auguro, eso sí, bastante éxito al invento tal como está la gente de gilipollas. Lo que ya no está tan claro es si soportará el paso de las modas. La calidad del producto no es garantía de éxito para un restaurante, creo, sino que esto depende de si encuentra un público adecuado. Describo al cliente tipo que he encontrado en este tipo de movida (viernes, hora de comer):
-70% pijas adolescentes renegadas del vips de velázquuez,
-15% fashion-victims horterísimas de esos con logos esparcidos por todo su cuerpo, traje da chaqueta y botas de punta, y olor a loción bronceadora. que no sé aún por qué se les tilda de fashion-victims, que la moda no es eso, son víctimas de consumismo hortera y de ausencia de personalidad, en fin. y cada día me parece que hay más, es taaaaaaaaaaan triste.
-5% ejecutivillos de medio pelo perdidos como un pulpo en un garage, los pobres. a mí estos hasta me caen bien viendo al resto. solo les faltaba preguntar por el ketchup. se supone que este debería ser el público mayoritario, o eso esperaba yo, pero qué va, madriz es así. lo siento por ellos, que este podría haber sido un primer paso para integrarse un poquito en los tiempos.
-3% modernillos inquietos, bohemios intelectualoides con afán de conocer en plan una-y-no-más
-2%, pijas teñidas con niño de esas que parece que no trabajan ni falta que les hace, con hacer tiempo hasta que llegue la hora de la peluquería ya tienen bastante.
-0% universitarios, me parece. y no he dicho tunos, sino sencillamente universitarios
-1% viejos roqueros, sí, que eran lo mejor del sitio, me han encantado, canosos pero con enorme melena y ella embutida en cueros y fumando un marlboro tras otro. Los únicos que comprendían el sitio como lo que es.
-3% empleados. Es acojonante, hay muchísimos empleados en este local tan pequeño. ¿les pagarán igual que en el macdonals? ¿tendrán un sueldo y condiciones GOOD o FAST? Se supone que están pendientes para ayudarte con el self-service y que no sea tan violento esperar a que una mesa quede vacía y ese tipo de cosas. La idea no está mal, es una nueva raza de camareros, desde luego. qué coño, la idea es perversa. Que están pero no están. No te sirven nada, pero se ocupan de que tu mesa quede vacía tan pronto como estés llevándote el último bocado a la boca. También podían estar atentos de traerte un cenicero si enciendes un cigarro, pero no, eso no va con ellos. O lo pides o te jodes. Yo lo he pedido, sí, pero me ha encantado que la chica de la mesa de al lado pasase de doblegarse y empezase a tirar la ceniza al suelo, con un par de huevos. Bien hecho.
-0.5% estrellas mediáticas horteras. hoy le tocaba a boris izaguirre, que me le encuentro en todos lados y siempre va hecho un hortera. menudo logo aguilucho de armani jodiendo su camisa, en fin. recomiendo ignorar a este tipo de gente si uno se topa con ellos. el resultado, además, en el caso de este es curioso, porque comprobaréis que se levanta ciento cincuenta veces de la mesa hasta tener la garantía de que todo el local le ha visto. por supuesto, el último en verle debo haber sido yo porque ya no me quedaba más remedio. patético. ¿siempre ha sido así de figurón este petardo o es que ya empieza a sentir el vértigo de la estrella en decadencia?
-0.5% gilipollas como yo, que no sé muy bien qué hacía allí, en fin. será la curiosidad, el tedio o la falta de personalidad. O que así por un día pues me echo las risas de sentirme como canut haciendo cutre-diario gastronómico, mira tú, y sin tener ni puta idea de restauración (ni falta que hace). Pero consumidor medio lo soy tanto como todos, así que aquí está mi crítica.




Se trata de una especie de macdonals en versión diseny y con platos de comida rápida pero supuestamente cuidada. El planteamiento, por tanto, no está mal. Pero uno esperaba una especie de ironía elegante que de verdad no he acabado de encontrar. Se supone que esto se llama FAST-GOOD, y yo esperaba que todo estuviese muy good y tuviese las ventajas de lo FAST, pero resulta que no tanto, que tiene las desventajas de lo FAST y toda esa aureola de gilipollez que rodea al presunto concepto de GOOD debiadamente etiquetado y envasado, no sé. Es cierto que la comida está rica, y también que los precios son "ajustados", eso hay que reconocerlo. Por lo demás te tratan tan mal como en un burger y verás tanto plástico o más que en ellos. Pero también debo recordar para cualquiera que viva en mandril que en el Don Oso llevan toda la vida sirviendo unas hamburguesas muy similares a las que se ha "inventado" el catalán y cuestan la mitad. Además es muy probable que ahí no te topes con tanto gilipollas por metro cuadrado.
Lo de las patatas con salsa de aceitunas me ha molado, es un invento esa salsa, sí. Pero no puedo evitar criticar el corte de las patatas al estilo "french fries", porque a la vista de todo este alegato por la dieta mediterránea y su puta madre pues piensa uno que las patatas están más ricas cortadas en peya, o a lo pobre, o así rollo bravas o ali-oli. ¿es que sólo se toman así en madrid o qué? no sé, me extraña que al adriá se le haya escapado esto del corte con lo listísimo que dice que es. Si hasta en el vips había unas patatas fritas cortadas con más gracia que estas!
Luego está el punto este de la vajilla, que manda cojones. O sea, que resulta que para diferenciarse del burguer son tan guays que ponen platos como dios manda con nuestras hamburguesas. Pues por mí vale, pero ¿y por qué diablos el vaso es de plástico? preferiría mil veces un vaso de cristal y a cambio una bandeja de plexiglás o un cartón de estraza bajo mi hamburguesa, porque no sé vosotros, pero yo suelo apoyar mis labios en el vaso y tengo por costumbre no hacer lo mismo con el plato. Así que a los modernos del adriá les parece cojonudo joderse los labios pero, eso sí, nos cuidan los dedos. Muy delicado, muy sensible, muy elegante, no sé cómo definir esta contradicción, vamos. Supongo que la excusa debe ser algún rollo logístico de cara a la capacidad del lavaplatos. Pues que lo resuelvan, joder.
Repele, una vez más, ese aire de diseny que todo rezuma allí. Lo más absurdo me ha parecido que era la escena "furor en el hipermercado". Se trata de unas cestas así de rejilla metálica cromada que se supone que sirven para que cargues las ensaladas, zumos, bebidas, etc...que vayas cogiendo de camino a la caja. No, no hay maquinillas de afeitar ni chicles ni pilas, solo los productos que os he dicho. Lo cachondo es que ese recorrido es de apenas tres metros, pero claro, lo que mola es ver a todos los gilipollas que como yo pican en ir a conocer esto pillando su cestita (y que conste que yo he pasado, le he cedido el honor a mi acompañante, jajaja). La escena es curiosa, lo reconozco, yuppies, modernitos y pijas portando cestas de la compra durante apenas dos metros, jajaja. Es difícil de superar esta burla, la verdad, solo se me ocurre que si añaden un rodillo de esos que expenden números con lo de "su turno" pues ya te acercas un poco más a esto de "maruja por un día, ¡tía, es super guay el mercado!". Solo esto se acercaba un pelo a la ironía que esperaba encontrar en el antro. un acierto el momento este de "common people", oyesss.


(y me he cansadod e escribir, pero solo me queda hablaros de la decoración..dentro de un rato sigo).
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viernes, abril 23, 2004

CUANDO ELLA SE VISTE

A veces lo recuerdo: me encantaba verla vestirse. Puede que el morbo haya estado siempre en desnudarse, pero yo prefería verla vestirse lentamente. No hay nada más misterioso y cómplice que eso. ver a la mujer que quieres cubriéndose con todas esas prendas que son su misma piel, su piel social. Allí estaban a la vez las dos mujeres que más deseaba. La que todos conocían y la que sólo a mí se entregaba.
Ella compartía conmigo ese momento secreto de conspiración frente al mundo. Era maravilloso ver cómo cada una de esas prendas diminutas y delicadas parecía milimétricamente calculada para hacerla más bonita aún. Cada una de ellas cobraba vida al posarse sobre su cuerpo. Como disponiendo su violento arsenal de seducción con inexplicable dulzura.
Me encantaba verla vestirse. Contemplarla de espaldas a mí, frente al espejo, queriéndose en mi presencia, deseándose de nuevo después de haberse saciado de mí. Mis dos objetos de deseo duplicados en un reflejo que no reparaba en mí. Y en ese instante nos asomábamos de nuevo al vértigo de sentirnos ajenos, otros, de notar que volvíamos a ser dos, si no cuatro. Y necesitar poseernos urgentemente rompiendo esa burbuja. Y por supuesto mil veces interrumpí el ritual. Lo hacía en parte por volver a verla desnuda, por volver a devorarnos. Pero lo hacía, sobre todo, para volver a ver cómo se vestía.




[como en los clips de Michel Gondry]

besos

pach
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martes, abril 13, 2004

SALVAD A KEN
Voy pillando poco a poco el punto a la nueva situación. Y por fin encontré el librito de Houellebecq (nótese que ahora escribo el apellido correctamente por primera vez) que me está flipando. Siempre me pasa con los autores franceses contemporáneos, tan cínicos y tan radicales y tan bien amueblados los tíos: que tengo la impresión de estar reanudando conversaciones interrumpidas -o que quizá nunca tuve- con los que se fueron.
Me alucina su capacidad para embaucar al lector en argumentos a veces muy muy incorrectos políticamente, pero tan ciertos! Apenas he leído ya unos capítulos de Las partículas elementales y ya empiezo a ver esos apuntes entre misóginos y desconcertados por los cambios. Hay, por ejemplo, toda una generalización gratuita pero muy coherente acerca de la la presunta liberación sexual, el destape de los setenta, la idea naíf del amor de los cincuenta, todo esto visto por hombres y mujeres, no sé. El caso es que me ha recordado que debería algún día escribir por aquí mi manifiesto de apoyo a Ken, ese muñeco abandonado y pelele. Una guía de superviviencia para hombres-objeto. (próximamente)



Nunca soporté el estereotipo Ken, y mucho menos el de Barbie, pero basta que se hayan inventado este cambio reciente del guión (que ella le deje por un surfero descerebrado, al que le saca mil años) para que a mí en me provoque simpatía y compasión. Dicen que Barbie se ha modernizado, y una mierda!!!!! Barbie chochea menopaúsicamente y su futuro es la liposucción cíclica y las conversaciones de club de golf. El que sin querer ha entrado por la puerta grande de la modernidad es Ken. Todos tenemos algo de muñeco objeto hoy por hoy. Ellas se están convirtiendo en lo que antes era Ken, hay que joderse. Y Mattel no debe tener muy claro por dónde definir la personalidad de este muñeco que nació como "consorte" y ahora es un personaje mil veces más interesante que la rubia frívola. No hay que ser muy listo para adivinar que a raíz de lo sucedido, por la cabeza de Ken están pasando planteamientos de gran altura, mientras que por la melena rubia de la otra sólo deben pasar orgasmos y olas. Plataforma de apoyo a Ken pero ya!!!!! Ya me iré ocupando de esto con más rigor, prometido queda, sí. Que me siento super identificado con lo que le ha pasado: siempre habrá uno más golfo, más canalla, más apetecible que tú, Ken, ahora que sé que no eres tan irresistible. Te abandono por blando, gilipollas! Y por cierto, que sepas que ya estoy con otro, y que sepas que le das mil vueltas pero es mucho más cómodo disfrutar con él.
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jueves, abril 08, 2004

DESDE MI EXILIO

Hola a todos, os escribo desde un ordenador prestado porque aún no he conseguido acceder a la red del nuevo zulo en el que tengo mi nuevo rincón de trabajo. Se hace difícil desintoxicarse de tanta adicción a internet bruscamente, la verdad. Sí, os echo de menos. Pronto resolveré esos problemas y ya podré actualizar sin dificultad.
Os agradezco mucho los saludos y el interés por los cambios vitales estos que me he planteado. En el fondo debe ser que me he explicado mal o demasiado enfáticamente acerca del cambio, que no es tanto. Cualitativamente es un cambio bestial, pero bueno, que no he cambiado de vida tampoco. Es sólo que dada la inercia decadente y desidiosa en la que me encuentro, pues dar un paso de repente me parece todo un logro. Y ya la semana pasada recordé que yo no solo caminaba, sino que corría de puta madre. Tuve una entrevista de trabajo en la que me recordaron que mis marcas eran tremendas y todo eso que uno olvida. El alcoholismo me acecha, pensé, recordando al Paul Newman de El Premio. Habiendo ganado de joven el Pulitzer no levantaba cabeza desde entonces, danger danger. Así que me animé a levantarme de una puta vez, pero voy poco a poco. Si ejjje quiero ser olímpico de nuevo y empiezo por la rehabilitación.

El paso consiste en ir a trabajar a otro sitio a diario, aunque finalmente regreso cada día a mi pequeño “oasis”. Y los primeros días ha estado yendo bien. El oasis era un infierno para mí ya, llegaban las diez de la noche y me subía por las paredes, no aguantaba más allí dentro y me agobiaba mucho. En solo dos días he recuperado al menos esa sensación tan tonta pero tan necesaria de regresar a casa deseando tirarme en el sillón, deseando irme a dormir incluso…así que estoy animado con los cambios, sí. Por otra parte el nuevo antro laboral está muy bien situado. Así que agradezco infinitamente la posibilidad de quedar a comer, de pasear por el centro a mediodía, de perderme por cafés en los descansos que me tomo, de poder tomar cañas con mis amigos al acabar la jornada. Proletario que es uno, ya sabéis. Antes cada uno de estos planes me daba una pereza horrible, por no hablar de que la improvisación no existía a semejante distancia ridícula pero, para mí, abismal. A mí este es el meollo que me da la vida, y lo demás se lo dejo a los del chándal, perro y adosado.

Pues eso, que por fin puedo volver a desconectar, que es algo que confundía terriblemente ya, y de paso a ver si me conecto el doble cuando toca, durante mi jornada auto-impuesta. Luego está la gente con la que comparto el sitio, que mantenemos una relación extraña. Quizá por eso me pensé tanto el cambio, bueno, por eso y por orgullo de reto personal estúpido. Sí, todos nos dedicamos a lo mismo, pero somos como la noche y el día en nuestro enfoque hacia lo que hacemos. El día, por supuesto, soy yo en mi alter-ego olímpico. De todos modos me da igual, yo a mi bola, el tema es que haya ambiente de curro y punto, que por mí como si fuesen traductores de hebreo. Bueno, qué coño, seguro que esa situación era más cómoda, jajajaja. Lo del ambiente de trabajo pues en fin, tampoco está tan claro, que hoy he tenido un horrible susto porque se han empeñado en pedirme prestado el oasis para rodar una escena de algo, así que mal empezamos, con regresos forzados a mi alcatraz particular. Estoy exagerando, es un favor concreto y por supuesto que he accedido, sólo digo que como empecemos a desvariar entre cortometrajes y otros experimentos, pues el trabajo a la mierda, porque todo, absolutamente todo rollo creativo me interesa más que el proyecto este maldito que se supone mi prioridad. Así que me temo con las dispersiones pero creo que lo puedo controlar.
Vuelvo al proletario power y a ver qué pasa. Si surgen planes no demasiado decadentes por los madriles avisadme por si acaso. Ah, y vuelvo a tener todo ese tiempo patrocinado por la empresa municipal de transportes para leer…cómo lo echaba de menos. Mañana, a la hora de comer, buscaré ése de Houllebecq.

Decorando mi rincón del nuevo sitio he pinchado en la pared únicamente un papel de servilleta garabateado. Tiene una frase que una amiga me dedicó: “Tu responsabilidad en la vida no es hacer ese proyecto mejor ni peor, ni siquiera hacerlo. Tu responsabilidad en la vida es encontrar tu forma de disfrutarla”. Lo miro cada dos por tres, allí pinchado, y río secretamente por sentir la certeza de que es un mensaje que sólo yo descifro al estar escrito al revés. Y es que cuando enseñé a mi amiga a escribir como Leonardo no imaginé que me lo agradecería de este modo. En el presunto oasis últimamente una mancha de humedad fué creciendo en la pared, empezaba a parecer una caligrafía enigmática. Hubo momentos en que me parecía leer allí “el trabajo os hará libres”. Pues bienvenido sea el cambio.

saludos a todos
pach
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lunes, abril 05, 2004

MUDANZA

cambios en mi vida, trainspotting total
lo he decidido, me mudo a trabajar a otro sitio. encerrona de un mes.
llevo tiempo evitándolo pero no me sirve de nada, así que me como mi orgullo y a la mierda.
en este lugar ando bloqueado, así que probaremos un cambio de decorado y de rutina.
sí, me mudo a un parque temático con el trabajo como protagonista.
este de aquí es como demasiado mi mundo, así que la paranoia es descomunal, claro (aunque a los turistas les encanta), pero a mí el eco me está volviendo loco. así que me voy a este otro que me han dicho que se parece a la oficinilla de el apartamento de billy wilder un poco.
será por lo de la perspectiva trucada y los enanos al fondo (ojo, enanos, esto es con respeto, no como el uanchuzrí)
ni siquiera sé si podré acceder a internet desde allí, pero intentaré actualizar esto como sea.
incluso si me toca eso del cibercafé, pues lo haré, porque mis lectores lo merecen, porque vosotros lo valéis!
que sois los mejores del mundo!
deseadme suerte, si este mes funciona se acabaron los días grises para siempre.
desde luego, no tengo termino medio, o voy a por la primavera (que tampoco se me da muy bien) o me escapo de ella como poseído!

gracias a todos
hasta muy pronto, ya mismo, que os iré contando cómo evoluciona tó.
besos y abrazos

pach
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domingo, abril 04, 2004

DUDAS COTIDIANAS



¿Me sirve de algo escribir este blog?
¿qué sentido tiene? ¿quien dijo que debiera tener algún sentido?
¿soy realmente consciente de estar creando un personaje ambiguo? ¿hasta qué punto soy responsable de ello?
¿me creo yo acaso el personaje extraño que se adivina detrás de estos disparates?
¿merece la pena exponerse a que alguien me confunda con este personaje con el que solo comparto lo peor de mí? ¿o debería ser al contrario?
¿es real esta existencia sugerida? ¿o una pérdida de tiempo que me priva de la auténtica realidad?
¿me debería pensar dos veces antes cada post? ¿y entonces para qué diablos lo escribiría?
¿lo cuido como debo o estoy utilizándolo como escape de ficción?
¿trato de autoconvencerme de que soy otro cuando escribo estos delirios? ¿alguien que nunca seré?
¿acaso no es triste cuando me releo y detecto ese abismo entre él y yo?
¿y si la distancia entre ambos debiera ser aún mayor para no llamar a engaños?
¿y si la distancia debiera ser cero? ¿cómo distorsiona este espejo?
¿parecen los objetos reflejados menores de lo que son? ¿o parecen mucho mayores?
¿es esto realmente un reflejo? ¿no podría ser una imagen proyectada al azar?

bueno, qué narices, si son las dudas de siempre. ya sabíamos que lo del alter-ego era algo escurridizo.
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jueves, abril 01, 2004

APETITOS PRIMAVERALES

Tengo unas ganas de primavera que no es normal.
Esto es muy extraño en mí, que suelo pasar mucho de estas cosas. Pero como este año todo está resultando tan diferente, ya nada me sorprende. Me figuro, además, que es una especie de acto reflejo como consecuencia del martirio este de saber que a T le ha llegado antes y me lleva ventaja. Demasiada ventaja, diría yo, que una cosa es que te apetezca la primavera y otra que la primavera seas tú como en la función del colegio. Ayer hablando ella dió en el clavo al notarme contento por haber salido con unos amigos: "es que estás todo el día encerrado y ése no eres tú!" y, joder, tiene toda la razón.

Así que estoy ansioso por ser más yo de nuevo, por socializar a punta pala, por volver a ver todas esas mujeres preciosas invadiendo las calles. Que las calles se inundan de burbujas en lo que entre amigos llamamos "el verano de los hinchables", sí, esas pequeñas cosas alegran la vida...hay que salir, hay que moverse, hay que rendirse a la primavera tan pronto como llegue. Es inútil resistirse, vamos, yo creo que ni con bromuro.

Últimamente estoy descubriendo -maldita ansiedad e insomnio- el maravilloso mundo de las infusiones relajantes y sus efectos, oiga, y tiene su interés. Así que el prólogo ya lo he superado: me he estado bebiendo la esencia de todas esas flores y veremos ahora en qué se manifiesta. He estado muy encerrado, demasiado, y ayer se asomó el sol y me sentí tan estúpido al salir. como si no hubiese visto gente en mi vida, buf! Estaba como alucinado mirando a las chicas que paseaban por la calle...está clarísimo, sí, tengo que salir más de aquí, que esto no es sano. Creo que me señalaban con el dedo todos los viandantes y decían "mira, ése no es de aquí!"



Sabed, chicas del mundo, que los tíos también tenemos hormonas y también se nos revolucionan periódicamente. Esto va según complexiones y según sensibilidades, pero el tema primaveral nos afecta a todos de muy mala manera, oiga. A mí además de la primavera me afectan muchos más factores últimamente, que soy el hombre-junco o qué sé yo (y no me refiero a ése que compite con camela en el hitlist de las gasolineras, amiga joven nacional).

Lo difícil para mí va a ser canalizar toda esta energía hacia un lugar adecuado, no desmadrarme demasiado, cuidar que no me aparezcan demasiados brotes. El año pasado se me fué la mano, creo, porque las flores casi me sepultan, y las que no estaban sobre mí me miraban acomplejadas, una cosa enfermiza..este año me conformaré con utilizarlas de complemento. Mi piel, de momento, noto que extraña todos esos pétalos, y no sé si preocuparme o no.

Y la razón es, una vez más, esa gran hija de puta que produce monstruos como yo. Porque la cabrona me ha llegado a avisar que en la larga distancia hay una presunta ventaja (consuelo de tontos): el sexo y el amor no se pueden confudir. ¿Estoy preparado para comprobarlo? ¿podría superar por fin esa aparente infantilada de no disfrutar del sexo si no es con sentimientos de por medio? Pues ni idea, pero aunque esté lloviendo, yo sí noto mis hormonas bastante burbujeantes ya. Y yo qué sé...cualquier cosa puede suceder. Me pesa más que nunca esta moral de catecismo infantil. A ver si las flores pueden con ella. una vez más digo ¡Caléndulas para todos!
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